lunes, 9 de octubre de 2006


DE ESCALERAS MANIFIESTOS Y MARIPOSAS...

Todavía es tiempo de escribir de la edad que aún no cambia… mirar octubre 2005 a octubre 2006… uf!!! Tan solo un año y pareciera un siglo… Mucho ha pasado… tanta agua ha corrido bajo el puente… he descubierto fortalezas que no conocía…
Creo que el regalo que hace poco recibí, es un poco mi premisa de hoy en día: "subir permanentemente los peldaños de las escaleras que la vida
nos ofrece… sin jamás perder de vista el suelo que hemos pisado."
No sólo para subir al cielo se necesita una escalera, para subir a donde sea se requiere de una... además de los deseos de avanzar…
Avanzar hacia delante… implica necesariamente ascender… para sentir que hemos crecido…

Siento que de octubre a octubre he subido los peldaños más importantes de mi existencia… los peldaños que me llevaron a encontrarme con la mujer que soy…
De crisálida a mariposa… Entre la luna y el sol la crisálida terminó por convertirse en mariposa… el sol secó con el tiempo mis alas… y por fin pude volar… de octubre a octubre… de luna a sol… de prestada a mía… de la que pensaba que era, a la que realmente soy… más valiente de lo que jamás imaginé… más testaruda de lo que siempre asumí que era… más fuerte que todo lo débil que me permití ser… y, no estoy hablando del chapulín colorado… jajajaja… estoy hablando de mí…
Vuelan mariposas... cantan grillos... y el sol brilla, brilla y brilla...
Afirmo bien la esperanza... Nunca es tarde para volar y para cambiar rumbos... para dejarse
llevar por los vientos que le corresponden a uno... por los vientos que el alma exige escuchar...
La luna siempre presente... el sol muere cada tarde... y nace cada mañana... así avanza el tiempo implacable... no se puede volver atrás... se puede avanzar... crecer... volar y volar...
Avanzar tiene sentido cuando se aprende a escuchar nuestra voz interna... a respetar lo que el alma desea... a dejar los miedos a un lado... a permitirse sentir por los cuatro costados del alma... sin interferencias de terceros...
Sólo se puede avanzar cuando nos damos el tiempo de reflexionar y de mirar por donde vamos...
La vida es frágil... leve... y una... me dejaré llevar por la corriente sin aferrame ni a ramas ni a rocas... basta de aferrase y de resistir la corriente... como la historia del texto "Ilusiones" de Richard Bach... cito algunas líneas: "estoy harta de asirme a rocas y ramas... Aunque no lo veo con mis ojos, confío en que la corriente sepa hacia dónde va... me soltaré y dejaré que me lleve donde quiera..."..."la criatura se empecinó en no volver a aferrarse, y entonces la corriente la alzó del fondo y ella no volvió a magullarse ni a lastimarse..."
La criatura del texto aprendió a volar... y no fue un milagro... simplemente confió...
Yo confío en que los vientos soplan en la dirección apropiada...
De octubre a octubre un año más... y el corazón palpitando...






domingo, 10 de septiembre de 2006

HISTORIAS DE GATOS

Cuando era chica tenía un libro de tapas duras y lindas ilustraciones, el libro se llamaba “El Gato que vivía con Solís”… para ser sincera, del texto no me acuerdo mucho, tengo solo vagas líneas de él… era un libro extenso para mi edad… era mi libro preferido… por donde fuera lo llevaba, las ilustraciones que tenía me parecían un sueño, eran dibujos casi fotográficos con mucho juego de luces y sombras… el gato se la pasaba entre libros y reflexiones. Intenté millones de veces dibujarlo, pero siempre la autocrítica negativa ganaba a la hora de evaluar los resultados… entonces no hay registro de esos frustrados intentos. Cada vez que iba al baño, me llevaba aquel libro y copiaba sus imágenes en toda la inmensa tina que había en mi casa de entonces… no hubo azulejo sin un intento de gato… luego antes de salir lavaba toda la tina… demoraba horas encerrada en el baño… Tengo la sensación que era un libro nostálgico, y como dije anteriormente, primaban en las imágenes que tenía los contrastes de luces y sombras, el gato, era un gato oscuro, gris con rayas… el libro contaba con muchas imágenes de interiores, libros apilados en un sótano… un globo terráqueo… instrumentos de geografía, marcos de ventanas de madera… En fin no era un libro típico para niños, colorido y de letras grandes, al contrario las letras eran pequeñas y no recuerdo ninguna imagen llena de colores alegres… era además un libro viejo, había pertenecido a unos primos grandes que yo tenía… primos que los había criado mi madre… entonces el libro quedó ahí, en mi casa de la infancia, que había sido la casa de mi madre a los 14 años, edad en la que se hizo cargo de mis tres primos, hijos de su hermana… hijos que fueron de ella hasta que se casó con mi padre… Por eso digo que era un libro viejo… estaba ajado… por eso me gustaba aún más… Llevo varias semanas acordándome de él… no sé que se hizo… no sé como se me perdió… ni siquiera sé cuál era su autor… y en la Web, no hay registro de él… Creo que de alguna forma las historias se juntan… hoy vivo con un gato… con Cuchito… no es gris, es naranja como dijo un veterinario por ahí… yo no me llamo Solís… mi departamento es iluminado… ¿cómo se cruza la historia entonces?... no sé… pero siento que algo del texto de mi infancia revive hoy… Nunca imaginé que tendría un gato… aunque cuando vivía en la casa de mi madre muchas veces intentamos recoger uno… pero nunca nos dejaron conservarlo… en el techo de esa casa vivía un gato llamado Matías… era un gato parecido al del libro… grande y viejo… que cuando bajaba y lograba acariciarlo se le caía la baba, creo que sentía mucho placer… era un gato enamorado y comprometido con las gatas que conquistaba, pues cuando sus gatas parían, él se llevaba a sus hijos a nuestro entretecho… Mala decisión… pues cuando mi padre se percataba de la existencia de los gatitos… los tomaba y los ahogaba en la pileta del patio, mientras yo lloraba a mares… No entiendo por qué Matías insistía en asomarse a la ventana de la cocina, y llevar a sus amores al techo de la casa… era un gato extraño… Dicen que los gatos son portadores de muchas enfermedades para los humanos… realmente esa información no me preocupa… a pesar de que muchos se han encargado en insistir con el tema...
No sé por qué Cuchito llegó a mi vida… sé como… pero no sé por qué… Él también es un gato extraño… se parece al gato del texto en cuanto a que pareciera que se la lleva en profundas reflexiones… cuando demoro en llegar a casa... saca los libros de los muebles y los desordena por todo el reducido espacio de mi hogar… tal vez lee… quién sabe…
Andrea











sábado, 26 de agosto de 2006


DEFENSA DE LA ALEGRÍA


Defender la alegría como una trinchera
defenderla del caos y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla de las anestesias y las pesadillas
de los graves diagnósticos y las escopetas

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
del rufián caballero y del oportunista

defender la alegría como un certidumbre
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
del dolor de estar absurdamente alegres

defender la alegría como un destino
defenderla del óxido y de la muerte

defender la alegría como algo inevitable
defenderla del mar y las lágrimas tibias
de las buenas costumbres y de los apellidos
del azar y también
también de la alegría

Mario Benedetti